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Cáritas y el cuidado de la Creación
Jueves 11 de Junio de 2015

Este mes el mundo celebra los Días Internacionales del Medio Ambiente y de la Lucha contra la Desertización y la Sequía (5 y 17 de junio, respectivamente); unas fechas que este año son  especialmente significativas para Cáritas y la Iglesia dado que coinciden con la publicación, el 18 de junio, de Laudato Sii, la Encíclica del papa Francisco sobre ecología; con la reciente Asamblea General de Caritas Internationalis dedicada al cuidado de la Creación, y con la presencia de Cáritas en la Expo 2015 que se celebra en Milán bajo el lema “Alimentar el planeta, energía para la vida”.  

Además, la red Internacional de Cáritas continúa –hasta el próximo mes de diciembre– con la campaña global contra el hambre “Una sola familia humana. Alimentos para todos”, uno de cuyos objetivos es, precisamente, la protección de la Tierra y sus recursos naturales.

Como dice el Papa Francisco, “la Creación no es una propiedad, de la cual podemos disponer a nuestro gusto; ni, mucho menos, es una propiedad sólo de algunos, de pocos: la creación es un don, es un don maravilloso que Dios nos ha dado para que cuidemos de él y lo utilicemos en beneficio de todos, siempre con gran respeto y gratitud”.

Cáritas Española, igual que el resto de miembros de la familia Cáritas, tiene como líneas prioritarias de trabajo, tanto a nivel nacional como internacional, el cuidado de la creación, la agricultura sostenible y el uso responsable de recursos naturales, al entender que son las vías más eficaces y justas para promover el desarrollo humano y la lucha contra la pobreza sin acabar con las riquezas de nuestro planeta.

Por eso, apoyamos en todo el mundo proyectos de agricultura ecológica que respetan el medio ambiente y que intentan adaptarse a entornos adversos azotados por la sequía o las inundaciones; por ello, participamos activamente en la Campaña global contra el hambre; y por lo mismo, seguimos insistiendo en uno de los mensajes de dicha campaña: el escándalo del hambre en el mundo tiene mucho que ver con la explotación salvaje de la Creación y con los efectos del cambio climático.

Apoyo a la agricultura sostenible

De hecho, el informe sobre Seguridad Alimentaria publicado por Caritas Internationalis, el pasado mes de mayo en el marco de la campaña “Una sola familia humana. Alimentos para todos”, revela que una de las principales causas del hambre en el mundo (que padecen 795 millones de personas) es el cambio climático, y que la acción más importante que podría ayudar a reducir la desnutrición es el apoyo a la agricultura familiar y sostenible.

Este es, precisamente, el modelo de trabajo que Cáritas Española está impulsando dentro y fuera de nuestro país. Un ejemplo de ello es el proyecto que se lleva a cabo en el Gorgol, una de las regiones más pobres de Mauritania y más azotadas por la sequía y la desertización. Allí, casi 5.000 familias de campesinos, acompañados por personal de las Cáritas de Mauritania y España, tratan adaptarse a los cambios del clima que sufren desde hace años, a las variaciones en el ciclo de lluvias, al empeoramiento de la sequía… Y eso, lo hacen a través de intervenciones que integran la agricultura sostenible, la protección de su entorno, la mitigación de los daños derivados del cambio climático y la preparación ante posibles adversidades naturales que puedan provocar crisis alimentarias.

También en España cada vez son más las Cáritas Diocesanas e Interparroquiales que apuestan por los huertos ecológicos como una manera de generar empleo, apoyar la agricultura no contaminante y sensibilizar sobre el consumo responsable. Los proyectos de Castellón, Granada, Canarias, Pamplona y Tudela…, son sólo algunos ejemplos de este compromiso de Cáritas por la agricultura sostenible y el cuidado del medio ambiente.

Otro de los ejes de nuestra apuesta por la sostenibilidad medioambiental son las acciones que llevamos a cabo en el terreno de la sensibilización y la incidencia, como la participación en la Iniciativa “Justicia Climática”. Es un proyecto global de 180 organizaciones católicas que trabaja en nombre de quienes más sufren las consecuencias del cambio climático y que tiene entre sus objeticos lograr que los países reduzcan sus emisiones de gases de efecto invernadero y que acaben con la explotación agrícola agresiva que realizan algunas multinacionales del sector agroalimentario.